El corazón y su coherencia con otros tres cerebros.

0
315

El corazón intuye y anticipa, luego se de allí se desarrolla la precognición.

EL Neurocientífico Investigador José Azócar, PhD, afirma que existe un “cuarto cerebro” evolutiva o creacionalmente hablando, y es el más importante de todos los cuatro existentes

EL NEUROCARDIO: “EL Cerebro Cardíaco o Cuarto Cerebro”

Frases como “piensa con tu corazón”, “actúa con tu corazón”, “razona con el corazón”, entre otras, suelen escucharse con frecuencia. Y esto no es de ahora, pues desde pergaminos igual y hasta más antiguos que los libros que conforman la biblia misma, hasta en los millones de libros más modernos de hoy en día, en muchos de ellos, siempre se hace mención del corazón como el órgano con el que deberíamos reflexionar, pensar, razonar, buscar, indagar, deducir, comprender, entender, sentir y actuar en nuestras vidas. Sin embargo, pocos son los que saben a ciencia cierta de que estaban en lo correcto. Es decir, el corazón lejos de ser un órgano que forma parte del sistema circulatorio cuya función principal, se dice, es de bombear la sangre a nuestro cuerpo, éste es un órgano con funciones hasta más complejas que las del cerebro más popular que todos conocemos: el Cerebro Encefálico, el que se encuentra en nuestra cabeza, como si se tratase del único que tenemos. Nada más lejos de la realidad.

Aunque siempre se nos ha enseñado en anatomía, en biología, en psicología, en la calle y en muchas neurociencias que el único cerebro que poseemos es el que se encuentra protegido por nuestro cráneo, permíteme decirle, amigo lector, que la realidad es otra. No sólo tenemos uno, ni mucho menos dos, ni tampoco tres cerebros a todo dar en nuestro cuerpo humano. En cada uno de nosotros, desde que el mundo es mundo, siempre nos han acompañado cuatro cerebros. De acuerdo a las Neurociencias Aplicadas y más modernas hasta los momentos, se entiende por cerebro, en términos del Neurocientífico Investigador José Azócar, PhD, “todo aquello que reúna en un órgano dado un conjunto complejo de neuronas con autonomía propia para ejecutar funciones orgánicas de su competencia directa o no, de ser capaz de producir hormonas y neurotransmisores específicos, así como de interactuar por medio de la comunicación neuroeléctrica y neuroquímica con el resto de los otros órganos que reúnen los requisitos para ser catalogados científicamente como cerebros, así como también con cada una de las células que nos conforman”.

Considerando esto último antes expuesto, y gracias al trabajo de investigación expuesto por el Dr. José Azócar en su artículo “Nuestros Desconocidos Cuatros Cerebros” publicado en la Revista Médica Digital Hamer Medic, y quien fuera que los describiera neurocientífica y psicobiológicamente hablando con más precisión, poseemos cuatro cerebros cuales son, en orden de aparición evolutiva o creacional -da igual como lo creamos- en primer lugar, al más polémico y menos conocido como cerebro de entre todos ellos, el Neurobiótico o Cerebro Microbiótico, el cual está conformado por todos los microbios que viven en simbiosis con nosotros (es decir, que conviven con nosotros sin hacernos daños), superando en número a los otros tres cerebros juntos con aproximadamente10 microbios por cada célula que tengamos; y de acuerdo a recientes investigaciones, los microbios, específicamente las bacterias, funcionan como células neuronales, pero menos especializadas ya que no poseen un núcleo definido; es decir, el microbio es la versión, en términos evolutivos o creacional, más antigua de una neurona, están en todo nuestro organismo y pueden influir neuroeléctrica y neuro químicamente en nuestros pensamientos y acciones con entera autonomía. En segundo lugar, figura el Neuroentérico o Cerebro Intestinal, el cual se encuentra conformado por aproximadamente 100 millones de neuronas en nuestros intestinos. En tercer lugar, destaca el más conocido de todos nuestros cerebros, el Neuroencéfalo o Cerebro Encefálico conformado por más de 100 mil millones de neuronas. Y por último, tenemos al Neurocardio o Cerebro Cardíaco conformado por aproximadamente 40 mil neuronas dentro del corazón y del que hablaremos más específicamente de ahora en adelante.

El Neurocardio, también conocido como“Cerebro Cardíaco” es, de entre todos los cerebros, el más pequeño, pero a la vez el más inteligente y prometedor de todos ellos. Está compuesto de aproximadamente 40 mil neuronas y están contenidas en el órgano del corazón. De aquí a su nombre:Neurocardio. Tiene autonomía propia independientemente de que inerve -al igual que el Cerebro Intestinal- del Neuroencéfalo. Esto es lo que se dice del corazón, y de todos los demás órganos, con respecto al Cerebro Encefálico: “que el corazón inerva del cerebro según sostiene la embriología actual y hasta del mismo Dr. Ryke Geerd Hamer, considerado por muchos neurocientíficos, especialmente por el Dr. Azócar, como el médico científico e investigador que mejor ha acertado en nuestros días en los estudios dedicados específicamente al Cerebro Encefálico quien señaló con mucha precisión, válido tanto para animales como humanos, de dónde inervan topográficamente del cerebro encefálico cada tejido que componen nuestro cuerpo. Más sorprendente aun, logró identificar y enunciar las 5 Leyes Biológicas que rigen nuestra naturaleza orgánica, y la de los animales y plantas; y por medio de ellas pudo identificar el origen de las enfermedades para cada tejido con gran maestría, a tal punto, que se cumple en todo momento queramos o no. Ley es Ley. Y las Leyes Naturales, aunque no nos parezcan ni nos convengan en algunos momentos de nuestras vidas, son indetenibles e irrefutables, a menos que seamos unos dioses todopoderosos. Pero,¿hasta dónde es verdad que el corazón inerva del Cerebro Encefálico todo esto?

El Institute of HeartMath de California, comprobó con numerosos ensayos que neuroeléctricamente el Cerebro Encefálico recibe más información del corazón de la que éste le manda a él. También observaron que ante un activación psicoemocionalmente bueno o malo, el corazón bioeléctricamente reaccionaba primero que el Cerebro Encefálico por fracciones de segundo de diferencia, llegándose a la conclusión de que el órgano o cerebro que capta como “Antena WIFI” los activacións internos y externos de índole psicoemocional y más allá en nuestras vidas es el corazón gracias a sus neuronas especializadas. Y más asombroso aun, la investigación arrojó que fracciones de segundo antes de que una persona percibiera por los órganos de la visión imágenes “agradables y/o desagradables” de forma aleatoria ante un ordenador (computador), el Neuroencéfalo respondía positiva o negativamente, en términos bioeléctricos, al momento mismo de que la imagen se reflejara en pantalla. Sin embargo, el Neurocardio misteriosamente respondía en términos bioeléctricos “agradable o desagradable” fracciones de segundo antes de que la imagen apareciera en pantalla, llegándose a la deducción de que el Neurocardio posee la capacidad de anticiparse a cualquier activación antes de ser percibido por el sentido de la visión, aunque otros hechos afirman que este fenómeno ocurre no sólo con los órganos de la visión sino también con los otros sentidos restantes: olfato, gusto, tacto y audición, los cuales están estrechamente a merced directo del Neuroencéfalo.

El corazón es el primer órgano que funciona durante la etapa embrionaria casi siempre a partir del día 25 del embrión. Se forma y funciona primero que el Cerebro Encefálico

El Neurocardio intuye con certeza. Predice con maestría, entrando en una dimensión donde el tiempo y el espacio cuánticamente no existen. De allí al fenómeno de anticiparse a los hechos antes que se manifiesten. A esto se refería Albert Einstein cuando afirmó que “el tiempo en general no es lo que parece. No se mueve sólo en una dirección, y el futuro existe simultáneamente con el pasado”. Se nota que este científico usaba una conciencia un poco más elevada de la vida que lo llevó a tener renombre. Todo esto se puede explicar desde la famosa Física Cuántica que éste dominaba lo suficientemente bien para entonces.

Por lo tanto, es lógico concluir que el “Shock Vivencial” que se produce a nivel psíquico, mejor conocido como DHS (Síndrome de Dirk Hamer) que da origen realmente a lo que conocemos como enfermedad no es captado primero por el Cerebro Encefálico como se piensa a través de nuestros cinco sentidos comunes y corrientes. El evento o shock psíquico o biopsíquico que enciende al DHS es primero captado por el sentido de la intuición fracciones de segundo antes que el Neuroencéfalo lo pueda captar por medio de sus cinco sentidos, ya que estos son los receptores únicos con los que el Cerebro Encefálico percibe el mundo que nos rodea. Es decir, el Neurocardio no precisa de los sentidos del olfato, el gusto, la visión, el tacto y la audición para captar necesariamente el evento que originará el DHS; en cambio, el Neuroencéfalo, sí. Esto significa que en la secuencia Psiquis-Cerebro-Órgano, dispuesto por el Dr. Hamer para explicar secuencialmente cómo enfermamos, no es que esté mal estructurada porque de igual forma sigue esa misma correlación. Lo que se debe considerar es que hay 4 cerebros, y el Neurocardio es, científicamente demostrable, el primero en captar y transmitir al resto de los cerebros el evento que origina el DHS. Vale decir entonces que la correlación adecuada para el proceso conocido como enfermedad es Psiquis-Cerebro(s)-Órgano. En otras palabras, primero el Neurocardio capta el evento, luego de forma casi imperceptible se lo transmite al Neuroencéfalo; éste se lo pasa al Neuroentérico y finalmente el último por capturarlo es el Neurobiótico. Cada cerebro en su nivel colaborará en este proceso llamado SALUD-ENFERMEDAD, aunque uno de ellos dominará sobre los demás, y este dominio dependerá del nivel de conciencia predominante de la persona que ha vivido el DHS para entonces. Y es desde el corazón de donde es posible resolver el conflicto que originó el DHS y desde nacen los mejores procesos curativos.

Dada la importancia de que el corazón tenga neuronas, ha nacido una nueva especialidad médica derivada de la cardiología. Se trata de la Neurocardiología. Numerosos estudios, de entre ellos los aportados por los investigadores del Institute of HeartMath, han demostrado experimentalmente que la función delcorazón no se limita sólo a bombear sangre como se cree (Ciencia del Corazón – Explorando el papel del corazón en el Rendimiento Humano – Science of The Heart – Exploring the Role of the Heart in Human Performance).Los estudios sugieren que elcorazón es el órgano maestro del cuerpo por las razones antes descritas, y por algunas que a continuación se mencionan:

El corazón es el primer órgano que funciona durante la etapa embrionaria casi siempre a partir del día 25 del embrión. Se forma y funciona primero que el Cerebro Encefálico. Esto se debe a que el corazón es indiscutiblemente el cerebro rector y vital de todos los demás cerebros y restos de órganos y células que nos componen. Por eso algunos investigadores sostienen que durante el desarrollo embrionario el Cerebro Encefálico inerva del corazón y no lo contrario. Es imposible concebir la idea de que el Cerebro Encefálico, que se empieza a formar días después de que el corazón ya existe y late, sea el protagonista de la embriología y se gane el puesto de decir que de él inerva el corazón cuando en realidad el corazónes el primero en hacer acto de aparición; y he aquí, el Neuroencéfalo misteriosamente parece que nace e inerva del corazón, aunque aún las investigaciones al respecto están por demostrarlo a ciencia cierta. No obstante, empíricamente sólo es cuestión de hacer un repaso a la embriología en su primer mes y sacar sus propias conclusiones. “Honor a quien honor merece”, reza el refrán.Además, tal como se estructura el Cerebro Encefálico, el corazón tiene también los cuatro tejidos embrionarios que componen al cuerpo humano: endodérmico (atrios/músculo liso), mesodérmico cerebeloso (pericardio), mesodermo cerebral (miocardio/músculo estriado) y ectodérmico (arterias y venas coronarias), por mencionar algunas de sus partes. El sistema nervioso del corazón contiene aproximadamente 40 mil neuronas sensoriales o neuritas. Una de sus funciones es la de supervisar las hormonas del corazón, neuroquímicos, frecuencia cardíaca, información sobre la presión, entre otras. Algunos investigadores sostienen que las células que componen al corazón, no son células comunes y corrientes, puesto se cree son capaces desde su citoplasma producir cualquier tipo de hormona o alguna en particular que reemplazaría la función de las demás existentes usadas por el cuerpo para un fin específico, como por ejemplo el Factor Natriurético Atrial(FNA), descubierta por el argentino Dr. Adolf de Bold en 1981, que puede regular la tensión arterial tal como lo haría el Sistema Hormonal Renina-Angiotensina-Aldosterona producida por los riñones, lo que significa que el corazón es además un “órgano endocrino”. Es más, se ha determinado que esta cardiohormona controla a las otras tres producidas por el riñón cuando éste la segrega. Conocer esto implica que la insuficiencia renal puede ser revertida si se estimula esta potente cardiohormona como en efecto algunos científicos lo han logrado en laboratorio con animales, y otros con personas a través del uso de drogas o plantas que la estimulan. A esto los pacientes suelen llamarle “milagro”; y los médicos, “remisión espontánea de la enfermedad”. Con todo el respeto, amigo lector, nosotros lo llamamos ignorancia. Por mencionar algunas células especializadas del corazón, las células adrenérgicas de éste, pueden producir neurotransmisores tales como la noradrenalina, adrenalina y la dopamina. En este caso, también se les conoce como cardioneurotransmisores. El corazón humano es el órgano que genera el campo electromagnético más fuerte que cualquier órgano del cuerpo humano. De hecho, el campo electromagnético del corazón se puede medir hasta 2 y 4 metros de distancia de su cuerpo. Además, este campo de energía cambia en relación con sus emociones. Existe un campo electromagnético para cada órgano y cada célula de nuestro cuerpo. Puesto que el corazón genera elcampo electromagnético más fuerte, la información almacenada en su campo electromagnético afecta e influye sobre cada órgano y célula. Se llegó a determinar que el campo eléctrico que genera el corazón es casi 60 veces más grande que el que genera el Cerebro Encefálico. Además, medido a través de dispositivos muy sensibles, el campo magnético producido por el corazón es 5 mil veces más grande en fuerza que el campo generado por el Cerebro Encefálico (dentro del cráneo) y puede ser detectado de 2 a 4 metros de distancia del cuerpo y en todas direcciones. Su forma se asemeja a la forma de dona o mejor conocido en lafísica como un toroide (tubo toro). El Neurocardio y el Neuroencéfalo siempre se están comunicando a través del sistema del nervio vago y el campo electromagnético del cuerpo. Es a través de este proceso de comunicación dinámica que la conciencia del corazón puede cambiar la forma en que el Cerebro Encefálico procesa la información, y puede afectar la forma en que fluye la energía vital del cuerpo.Se ha encontrado que los latidos del corazón son afectados por los estados y emociones internas, incluyendo el trastorno en el ritmo cardíaco cuando estamos experimentando distrés o emoción negativa. Por el contrario, cuando nos sentimos positivos, los ritmos cardíacos son más cohesionados y golpean con más regularidad y de manera constante.

Características Psicobiológicas Predominantes del Neurocardio:

Tipo de Amor: Aquí nace el llamado amor “ÁGAPE”, que es el amor totalmente incondicional y reflexivo. Es el “amor al prójimo” tanto como así mismo. Vale igual amar a la pareja como amar a otra persona que ni siquiera es su familia y de la que no está enamorada. Se siente amor para siempre hacia la persona así ésta le haga el peor de los daños, inclusive llevarlo a la fin de ciclo misma. Es conocido como el “Amor de Dios”. El tipo de “oxitocina”(hormona del amor) que despierta este amor incondicional es generado por células especializadas del corazón que luego será vertido al torrente sanguíneo. Esta cardio hormona también se activa cuando perdonamos literalmente desde lo más profundo del corazón. Es la que brota al torrente sanguíneo cuando la mujer va a dar a luz sin poco o nada de dolor. Esta oxitocina cardíaca tiene capacidades curativas que escapan de la lógica, tiempo y espacio de cualquier médico y de la ciencia misma. Y es una de las responsables de las milagrosas o inexplicables remisiones espontáneas (enfermedades que se curan de la nada).Nivel de Conciencia: De los cuatro tipos de “conciencia” que existen (inconsciencia, subconsciencia, conciencia y supraconciencia), aquí domina el “SUPRACONCIENTE”. Es aquella conciencia que nos asemeja a Dios, es decir, al pensamiento divino. Todo lo ve claro. Es muy sabio. Se anticipa con maestría a cualquier acontecimiento. Desde la SUPRACONCIENCIA nadie se enferma, pues la persona todo lo espera, nada le traumatiza, nada lo engancha. Con nada se identifica. Estado de Acción Mental: la persona actúa por “INTUICIÓN”, típico de una mente “INTUITIVA”. Cree para ver, pero no ve para creer. Son esas personas que tienen la capacidad de anticiparse a las cosas que van a suceder. Plano Espiritual: La persona se encuentra en el plano del “ESPÍRITU”. La persona consigue sentido a su vida únicamente en el plano espiritual. Lo terrenal no le importa en lo absoluto. Sabe que no somos un espíritu animado por la carne, sino que somos un espíritu encerrado en la carne que anima y da vida a nuestras vidas. Vive sin estrés, ni distrés. Más bien llega al EUTRÉS, que es el estrés del equilibrio y la armonía. Se enfrenta a lo peor del mundo (por ejemplo, a la fin de ciclo) sin que éste le robe su paz interior en lo más mínimo. Cuerpo Dominante: El cuerpo dominante aquí es el “ESPIRITUAL” o “CUERPO ESPIRITUAL”. Biofísica o cuánticamente hablando, se trata de un cuerpo en “imagen (forma/morfología) y semejanza (comportamiento)” a eso que literalmente llamamos DIOS, y está hecho de nada de lo que exista en estos “multiuniversos” que ojo humano haya podido ver o imaginar. Es energía por encima de la energía conocida. Es andrógina (sin tantra, Padre-Madre e Hijo-Hija a la vez), es la respiración de la vida, es fuente del sonido, es acción sin palabras y es energía creadora. A este tipo de energía muchos estudiosos intuyen y concluyen que se llama AMOR, específicamente el ÁGAPE -por cierto, desconocido para la gran mayoría porque difícilmente llegan a amar incondicionalmente y porque aún le cuesta desprenderse de lo material. No puede ser apreciada por nuestros cinco sentidos. Por ello carece de base científica. Sólo se vive y se siente. Esa es la comprobación científica – ¿lo comprende? -. Y es el responsable de los inexplicables milagros médicos que todos escuchan de alguien lejano o cercano a uno, o que hemos experimentado en carne propia. Y jamás entenderemos cómo pasa porque aún desconocemos el poder curativo de nuestro cuarto cerebro, el más importante de todos. Se encuentra alojado en nuestro corazón, usurpado por los EGOS, confundida por nosotros con el ALMA, contenida en el Cuerpo Biopsíquico y ésta encerrada su vez en la Cuerpo Biológico (la carne). Recipientes tras recipientes. Salir de todos estos contenedores, que funcionan como cárceles del espíritu, es a donde concluyen la gente de elevada conciencia y espiritualidad se debe llegar. Y esto se logra cuando en el ser humano predomine el Neurocardio o Conciencia Suprema. Aquí la ciencia convencional o carnal de nada vale. Mucho menos la aceptará. Mucho menos la alcanzará.

El corazón tiene una “inteligencia propia”científicamente comprobada, por lo que muchos neurocardiólogos, neurocientíficos e investigadores del tema se refieren a él como el corazón-cerebro, Neurocardio o Cuarto Cerebro. Y es el más sabio y potente de todos.En suma, -dicen los investigadores del Institute of HeartMath de California- “nuestros hallazgos subrayan esencialmente lo que la gente intuitivamente conoce desde hace tiempo: las emociones positivas no sólo se sienten mejor subjetivamente, sino que tienden a aumentar la sincronización de los sistemas del cuerpo, aumentando así la energía y lo que nos permite funcionar con mayor eficiencia y eficacia.”

“En fin, pensar, sentir y actuar desde el corazón en lo personal, familiar, profesional, social y espiritual de nuestras vidas, es lo más recomendable y saludable que existió, existe y siempre existirá para un ser humano. Cuando lo logremos, tendremos la oportunidad de conocer realmente a eso que llamamos DIOS”,afirma el Dr. Azócar.

El Neurocardio o Cerebro Cardíaco es, de entre todos los cuatros cerebros existentes, el más pequeño, pero a la vez el más inteligente y prometedor de todos ellos con aproximadamente 40 mil neuronas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here